Poner límites

cartas al ceo

QUERIDO CEO

Decidir algunas claves de los límites que son importantes para ti, para tu equipo y para el negocio es vital, pero lo importante es poner límites. Una forma de establecer un límite consiste sencillamente en decir no. Y decir no es crucial para la administración de tu tiempo. Aprender cuándo y cómo decir no es una forma de valorar tu tiempo. También el de la organización que diriges.

Aprender a decir no es la forma más efectiva de aumentar tu enfoque y productividad. En muchas ocasiones decir sí puede dispersar los verdaderos objetivos de tu compañía. Es importante que tengas siempre presente la misión y los valores de la organización que lideras. Que te mantengas enfocado en las cosas que más importan. Así como que mantengas enfocado a tu equipo y todos los recursos disponibles.

Puedes sucederte, en determinadas ocasiones, que, por estar distraído, sobrecargado demasiado ocupado o por evitar conflictos, digas sí cuando en realidad, si hubieras reflexionado detenidamente, habrías dicho no. Y luego, reconozcas esas cosas a las que has dicho que sí, y te arrepientas instantáneamente

¿Qué pasa después? Intentas dar marcha atrás, dedicando demasiado tiempo a deshacer el compromiso o la reprogramación, usando tiempo adicional antes de que el evento haya ocurrido. O bien, la cita se encuentra en tu diario como un problema y desperdicias tiempo deseando no tener que ir. O también, puede sucederte que cuando estás trabajando con tu equipo realices alguna excepción con un miembro.

Pensando que permitir algo por una vez a alguna persona no supone ningún problema. Pero si una persona tiene derecho a romper las reglas, entonces lo tienen todos. Un buen CEO es firme con el comportamiento inapropiado, por ejemplo, porque esto transmite un mensaje muy claro al equipo.

La próxima vez que sientas presión para dar una respuesta instantánea, detente.

No respondas de inmediato, tómate tu tiempo para reflexionar. Recuerda que decir no equivale a poner un límite. Aspira a que te respeten más que a gustar, apreciado CEO.